SEMANA SANTA
DOMINGO DE RAMOS
PASION DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO SEGÚN SAN MATEO 26, 14-27,66
P. HÉCTOR MANUEL PEÑA LANCHEROS, PÁRROCO DE LA PARROQUIA SANTA GEMA DE MEDELLÍN
La traición, de la persona amada, es el peor dolor. Si la traición viene de un desconocido o de una persona lejana, no duele tanto; es normal; pero cuando viene de ser que se ama, es más dolorosa; no entendible. Para Jesús, el dolor más grande, fue la traición de uno de sus discípulos, a quien tanto amaba; lo había llamado al discipulado porque puso en él toda la confianza: Todos los días se sentaba a la mesa con sus discípulos y compartían un proyecto de vida, el Reino de Dios; “al atardecer se puso a la mesa con los Doce. Mientras comía dijo: “En verdad les digo que uno de ustedes me va a entregar? “El que ha metido conmigo la mano en la fuente, ese me va a entregar.” Para Jesús, era normal que lo desnudaran, que le colocaran un manto de color púrpura y le trenzaran una corona de espinas; que le pusieran una caña en la mano derecha y que se burlaran de él; y ese no era el dolor; el dolor profundo, desconcertante, hiriente, desgarrador fue la traición de uno de sus amigos, Judas Iscariote; “¡ay de aquel por quien el Hijo del hombre es entregado!, ¡más le valdría a ese hombre no haber nacido!”
¿Qué persona, a la que he amado tanto, la que le entregué toda mi vida; me sacrifiqué y me renuncié a mí mismo por ella; a la que le entregué toda mi confianza, me ha traicionado? Fue tanto el dolor, que hay mucho resentimiento, heridas abiertas y pasado sin sanar. Ahora, nos preguntamos… ¿A qué persona, la que me ha amado tanto, que entregó su vida por mí, se sacrificó y se renunció a sí misma por mí; la que me entregó toda su confianza, YO la he traicionado? Todos tenemos algo de Judas Iscariote. La confianza es lo más valioso del ser humano; la confianza exige fidelidad y lealtad. Si yo confío en una persona, creo en ella; si Jesús puso la confianza en Judas Iscariote, creyó en él.
La confianza construye un proyecto de vida; si hay traición se pierde la confianza; si hay lealtad la confianza llega a su máxima expresión.