HOMILÍA DEL DOMINGO
P. HÉCTOR MANUEL PEÑA LANCHEROS, PÁRROCO DE LA PARROQUIA SANTA GEMA
El ser humano está en continua tentación; se cae en el pecado cuando se consiente la tentación, se deja llevar por ella y cae en ella. ¿Qué tenemos que hacer? no consentir la tentación ni dejarse tentar por el tentador. Nos podemos hacer 3 preguntas: 1) ¿Qué persona me ha tentado y YO, por mi debilidad, me dejé tentar y caí en el pecado? 2) a qué persona, YO, la tenté y esa persona cayó en la tentación y cayó en el pecado? Y, 3) ¿Qué persona, habiéndome tentado, YO no caí en la tentación y ni el pecado y superé la tentación?. Sólo se superar la tentación si estamos llenos de Dios; si estamos vacíos de Dios, qué difícil. Para evitar la tentación, tenemos que ir al desierto 40 días.
- “El tentador se le acercó y le dijo: “Si eres Hijo de Dios, di que estas piedras se conviertan en panes.” A Dios no se le manipula, no se le pone a prueba; a Dios no lo podemos tentar; es el respeto por la divinidad; “el temor a Dios”. “Está escrito: “No solo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios.” El hombre debe vivir de la Palabra de Dios y vivir según su santa voluntad; vivir del proyecto de Dios para no caer en tentación.
- “Entonces el diablo lo llevó a la ciudad santa, lo puso en el alero del templo y le dijo: “Si eres Hijo de Dios, tírate abajo, porque está escrito: “Ha dado órdenes a sus ángeles acerca de ti y te sostendrán en sus manos para que tu pie no tropiece con las piedras”. A Dios no le podemos pedir que obre con poderes extraordinarios ni utilizar su palabra para acomodarla al tentador. “Jesús le dijo: “También está escrito: “No tentarás al señor, tu Dios.” No ponga a prueba el actuar o la existencia de Dios; no tiente a Dios.
- “De nuevo el diablo lo llevó a un monte altísimo y le mostró los reinos del mundo y su gloria y le dijo: “Todo esto de daré, si te postras y me adoras.” El reino de Dios tiene su plenitud en la Cruz; desde ahí salva y ahí tiene todo poder y toda gloria; el reino de Dios no es para dominar, no es poder; es para salvar y redimir al pecador. Al único que hay que adorar y postrarse ante Él es a Dios; “Entonces le dijo Jesús: “Vete, Satanás, porque está escrito: Al Señor, tu Dios, adorarás y a Él sólo dará culto.” A Dios sea la gloria por los siglos de los siglos.
Se supera la tentación y al tentador si vivimos de toda Palabra que sale de boca de Dios.