MENSAJE DE NAVIDAD DEL PADRE HÉCTOR PEÑA, PARROCO DE SANTA
LA NATIVIDAD DEL SEÑOR
Jn 1, 1-18
Navidad es contemplación: Contemplar el misterio de Dios encarnado, en una cuna; contemplar al Hijo de Dios, hecho carne; contemplar la Palabra de Dios que se hace humana; contemplar todo lo que habían hablado los profetas y Juan el Bautista; contemplar la plenitud de Dios que se hace visible a la humanidad. “Y el verbo se hizo carne y hemos contemplado su gloria: gloria como del Unigénito del Padre, lleno de gracia y verdad.” Contemplemos las promesas, las maravillas y las profecías de Dios; hoy contemplamos la gloria de Dios, la plenitud de Dios, la revelación de todos los misterios de Dios.
Es navidad, “adórenlo todos los ángeles de Dios”; adórenlo todos los que tienen fe en Dios; adórenlo los que vivieron este tiempo de adviento y se prepararon para su nacimiento; adórenlo los que siempre buscan al Señor y creen en sus palabras; adórenlo los que han puesto la esperanza en Dios y nunca han dudado de su misericordia; adórenlo porque es el reflejo de la gloria de Dios, impronta de su ser; adórenlo porque los confines de la tierra han contemplado la salvación de Dios.
Desde el principio de la creación, el Hijo estaba con el Padre y el Espíritu Santo; cuando Dios vio el momento, lo envió al mundo; “en el principio existía el Verbo, y el Verbo estaba junto a Dios, y el Verbo era Dios. Él estaba en el principio junto a Dios.” El es la luz verdadera que vino a este mundo; el mundo no lo recibió porque eran hijos de las tinieblas; de su Hijo Jesucristo hemos recibido gracia tras gracia. “A Dios nadie lo ha visto jamás: Dios unigénito, que está en el seno del Padre, es quien lo ha dado a conocer.” En Jesucristo, el Señor, está toda la revelación de Dios; en él está la salvación.
Feliz navidad. No dejen de adorar al niño Jesús; acérquense a Él y contemplen el rostro, la Palabra y la plenitud de Dios.