HOMILÍA DEL DOMINGO
P. HÉCTOR MANUEL PEÑA LANCHEROS, PÁRROCO DE LA PARROQUIA SANTA GEMA DE MEDELLÍN
El sacerdote levanta la Hostia consagrada y dice: “Este es mi cuerpo”; levanta el cáliz, vino consagrado y dice; “Esta es mi sangre.” Es el misterio de nuestra fe, de nuestra salvación; es la presencia de un Dios vivo: “El cáliz de la bendición que bendecimos, ¿no es comunión de la sangre de Cristo? Y el pan que partimos, ¿no es comunión del cuerpo de Cristo? Porque el pan es uno, nosotros siendo muchos, formamos un solo cuerpo, pues todos comemos del mismo pan.” La Eucaristía hace a la Comunidad, hace a la Iglesia; somos muchos, pero formamos un solo cuerpo por que comemos del mismo pan y bebemos el mismo cáliz. La Eucaristía es hacer memoria de la Pasión de Cristo; es actualizar la pasión, muerte y resurrección del Señor.
El Santísimo Sacramento del Altar, es para la adoración; el creyente se postra ante la Hostia Consagrada, es la presencia visible de Dios; Dios se queda en un pedazo de pan, un Dios que se hace cercano, que se hace alimento; quien come de ese pan, nunca más tendrá hambre de Dios; “Yo soy el pan vivo bajado del cielo; el que coma de este pan vivirá para siempre”. Postrarse ante el Santísimo Sacramento del altar es postrarse ante la divinidad de Dios; ahí puede contemplar el amor de Dios; ahí se puede extasiar de su presencia; ahí puede escuchar la voz de Dios.
El que participa de la Eucaristía, sacia el hambre que tiene de amor, el hambre que tiene de perdón, el hambre que tiene de sentido; el hambre que tiene ser escuchado y comprendido; el hambre de justicia. El que vive de la Eucaristía, vive la esperanza Cristiana; cree en la resurrección de los muertos y en la plenitud en Dios, “el que come mi carne y bebe mi sangre tiene vida eterna, y yo lo resucitaré en el último día.” Recibir el cuerpo del Señor y beber la sangre del Señor nos da la certeza de vivir la vida eterna y resucitar en el último día; hay un encuentro: El creyente habita en el misterio de Dios y el misterio de Dios habita en el creyente.