MENSAJE DOMINICAL 18 DE OCTUBRE 2026

HOMILÍA DE DOMINGO

P. HÉCTOR MANUEL PEÑA LANCHEROS, PÁRROCO DE LA PARROQUIA SANTA GEMA DE MEDELLÍN

Vigésimo  noveno del tiempo ordinario Mt. 22. 15-21

El tiempo es de Dios; Él es el dueño de la vida, de la historia, del tiempo; es el centro y el fundamento de todo; como dice el profeta Isaías: “Yo soy el Señor y no hay otro; fuera de mí no hay Dios. Te pongo el cinturón, aunque no me conoces, para que sepan de oriente a Occidente que no hay otro fuera de mí. Yo soy el Señor, y no hay otro.” Para todo hay tiempo; a Dios hay que sacarle el tiempo, hay que tener tiempo y buscar el espacio. No le saque disculpa a Dios ni te aleje de Él; no le tenga miedo a Dios; él quiere escucharte; no abandone la vida espiritual; sin ella, adorarás al Cesar. Vuelva la mirada a Dios.

La hipocresía es vivir de la doble moral, la doble vida, la doble religión; la doble cara; ponerse una máscara, según la persona o la circunstancia; O sea, vivir de la apariencia, la superficialidad y la mentira. La persona hipócrita se presenta con palabras cordiales y educadas, pero detrás de cada palabra lleva “el veneno” o la “puñalada”, como los herodianos: “Maestro, sabemos que eres sincero y enseñas el camino de Dios conforme a la verdad, sin que te importe nadie, porque no te fijas en apariencias.” El hipócrita te manipula: manipula tus sentimientos, tu mente, tus ideas, tus convencimientos; termina vendiéndole la conciencia y las convicciones.

Los herodianos le hacen una pregunta a Jesús para manipularlo y tener de qué acusarlo; “Dinos, pues, qué opinas: ¿es lícito pagar impuesto al César o no?” Jesús conoce la hipocresía de los fariseos y no se deja manipular: “de quien son esta imagen y esta inscripción? Le respondieron “del Cesar”. El Cesar se representa en una moneda; el Cesar es signo de impuesto; el Cesar es reflejo de la corrupción; el Cesar representa el pecado; Jesús lo sabe por eso replica: “Pues den al Cesar lo que es del Cesar y a Dios lo que es de Dios.” Así como se le saca el tiempo al Cesar: El trabajo, la familia, la vida social, la recreación, las redes sociales, etc. también hay que sacarle tiempo a Dios. Así como le pagamos el impuesto al Cesar y le invertimos tanto dinero; también démosle lo mejor a Dios. Así como visitamos tantos lugares del Cesar, visitemos los lugares de Dios; así como ponemos la mente el corazón y todo el ser al Cesar, también pongamos la mente, el corazón y todo el ser a Dios.

“PUES DEN AL CESAR LO QUE ES DEL CESAR Y A DIOS LO QUE ES DE DIOS.”

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